PROGRAMA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS GLOMERULOPATÍAS

 

 

 

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PROGRAMA DE PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO DE LAS  GLOMERULOPATÍAS


 1.  IMPORTANCIA DE LAS GLOMERULOPATÍAS EN LA SALUD DE LA POBLACIÓN.

 1.1. INCIDENCIA y  PREVALENCIA de la INSUFICIENCIA RENAL CRÓNICA DEBIDA A GLOMERULOPATÍAS

    Las glomerulopatías son la principal causa de insuficiencia renal crónica (IRC). Los informes de los principales registros muestran que las tres nefropatías que con mayor frecuencia determinan el ingreso a tratamiento sustitutivo de la función renal son: las glomerulopatías primitivas, la nefropatía vascular y la glomerulopatía diabética. En el Informe de 1988 de la European Diálisis and Transplant Association (EDTA) la etiología más frecuente de los pacientes que ingresaron a diálisis fue la glomerulopatía primitiva con 24.1%, mientras que la diabetes tuvo una frecuencia de 13.1% (1). En EEUU en 177.660 pacientes ingresados en el período 1988-1991 predominó la diabetes con 33.8%, mientras que la frecuencia relativa de las glomerulopatías primitivas fue 12.6% (2). En el Registro de Diálisis y Trasplante Renal de la Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión (SLANH), en el período 1990-1993, la frecuencia de las glomerulopatías  primitivas varió entre 19.5% y 23.6% y la frecuencia de la diabetes varío entre 15.7% y 19.7% (3-6). En nuestro país, en el período 1981-1991, el Registro de la  Sociedad Uruguaya de Nefrología, ha informado que las glomerulopatías primitivas fueron la causa determinante de la insuficiencia renal en el 31.6 % de los pacientes que ingresaron a  hemodiálisis crónica y que entre las  glomerulopatías secundarias las de mayor importancia fueron la diabetes (11.9 %) y el lupus eritematoso sistémico (1.8 %) (7).
    Aunque en los últimos años ha disminuido la frecuencia relativa de las glomerulopatías primitivas como causa de ingreso de pacientes a diálisis, no ha disminuido la incidencia real de las mismas. La disminución de la frecuencia relativa de las glomerulopatías se explica por el ingreso a diálisis crónica de pacientes de mayor edad, con otras etiologías predominantes. Este hecho también explica los diferentes porcentajes observados entre algunos registros, particularmente el bajo porcentaje de glomerulopatías primitivas en EEUU. En este país el porcentaje en el período 1988-1991 fue solo 12.6%, pero la incidencia anual de glomerulopatías primitivas como causa de ingreso a diálisis ha sido igual o superior a la de otros países. Dicha incidencia anual aumentó de 17 a 23 pacientes por millón de población en el período 1982-1991. En el mismo período la diabetes aumentó de 22 a 70 pacientes por millón de población (2). En Uruguay, en 1993 ingresaron a diálisis 325 pacientes, siendo las incidencias de glomerulopatías primitivas y de diabetes 16.7 y 17.0 pacientes por millón de población, respectivamente (6).
    En la valoración de la frecuencia de las glomerulopatías como causa de insuficiencia renal extrema, se deben considerar los pacientes que ingresan sin diagnóstico y que en cierta proporción pueden corresponder a glomerulopatías. En Uruguay, en 1993, ingresaron sin diagnóstico 11.6 pacientes por millón de habitantes (6).
    Otro aspecto que merece ser destacado es el predominio de las glomerulopatías primitivas en los pacientes más jóvenes. En el Registro de SLANH, la frecuencia de nefropatías en los diferentes grupos de edad en la totalidad de la población incidente en el período 1990-1993 mostró el predominio de las glomerulopatías en los pacientes menores de 45 años, de la diabetes en el grupo de 45 a 64 años y de la nefropatía vascular en los mayores de 64 años. La glomerulonefritis fue la causa del 42% de los ingreso en el grupo de niños y adolescentes (menores de 20 años) (6).

 1.2. INCIDENCIA de las GLOMERULOPATÍAS en la POBLACIÓN GENERAL

    Entre los estudios epidemiológicos que han valorado la incidencia de glomerulopatías en la población general, el de Simon y col (8) que utilizó como test epidemiológico la biopsia renal, cumple con los criterios básicos requeridos para una adecuada valoración. Dicho estudio estimó la incidencia anual de glomerulopatías en 93 pacientes por millón de habitantes en el período 1976-1980 e incidencias menores en los años siguientes. En los períodos 1981-1985 y 1986-1990, las incidencias anuales fueron 88 y 67 respectivamente.
    En nuestro país, los datos del Registro de Glomerulopatías permiten estimar una incidencia anual de 15.1 pacientes por millón de población en el quinquenio 1986-1990, cifra 4 veces inferior a la estimada por Simon y col. Estos datos no consideran la incidencia de glomerulopatía diabética, donde el diagnóstico se establece con criterio clínico y raramente se realiza PBR.
    No existen motivos para aceptar que la frecuencia de las glomerulopatías sea menor en el Uruguay. La incidencia de insuficiencia renal extrema (ingreso de nuevos pacientes a diálisis) por glomerulonefritis en el Uruguay, en 1993, fue 16.7 por millón de habitantes, similar a la referida por Simon y col. (20.1 por millón). Por otra parte, en el Registro Uruguayo, un porcentaje apreciable de los pacientes que ingresaron a diálisis por glomerulonefritis no tenían estudio histológico previo.
    Parece evidente que la menor incidencia observada en el Uruguay es debida a que se establece el diagnóstico en un menor número de pacientes y que la mayor parte evolucionan a la insuficiencia renal sin control ni tratamiento.
    Los datos actuales del Registro de Glomerulopatías no nos permiten conocer la prevalencia de glomerulopatías en nuestro país. En países en los que se realizan políticas de detección temprana de la enfermedad, se ha mostrada la  importancia de las mismas en el diagnóstico de las glomerulopatías. Esto es particularmente evidente en la Nefropatía por IgA; en el 60% de los pacientes, el diagnóstico se realiza por estudios de colectividades (9).


2. COSTO ECONÓMICO del TRATAMIENTO de la INSUFICIENCIA RENAL EXTREMA DEBIDA a GLOMERULOPATÍAS

    La principal limitación al tratamiento sustitutivo de la función renal en los países con recursos económicos limitados, como es Uruguay, es la dificultad de financiar tratamientos que tienen un alto costo en países con importantes problemas económicos. El tratamiento de los pacientes con IRC necesita que existan estrategias específicas para obtener recursos para esta actividad; que existan programas nacionales con recursos propios. Es muy difícil cumplir con la tarea con esfuerzos individuales.
    En Uruguay, en 1979 se creó, por ley, el Fondo Nacional de Recursos (FNR) para los Institutos de Medicina Altamente Especializada (IMAE), que financia tratamientos de alto costo e incluye el tratamiento de la IRC. El FNR establece los aranceles y las normas que regulan estos tratamientos y  brinda cobertura financiera a toda la población, en igualdad de condiciones y con derecho a la misma asistencia; tiene personería jurídica no estatal, cumple fines públicos fuera de la organización estatal propiamente dicha; es administrado, dirigido y controlado por una Comisión Administradora que preside el Ministro de Salud Pública y se administra en forma separada e independiente del presupuesto de sueldos, gastos e inversiones del Ministerio de Salud Pública. El programa se financia con la contribución mensual de las personas afiliadas a las Instituciones de Medicina Colectiva y con aportes del Estado para cubrir la atención de aquellas personas cuya asistencia médica está directamente a su cargo.
    La existencia del FNR ha permitido realizar el tratamiento con diálisis y trasplante a la totalidad de los pacientes con IRC, teniendo en la actualidad una prevalencia de pacientes tratados similar a la existente en los países con mayores recursos económicos.
     El costo económico del tratamiento de la IRC es difícil de estimar y las cifras disponibles muestran amplias diferencias en los distintos países. En Uruguay, el costo económico anual por paciente ha sido estimado en 14.400 USD para la hemodiálisis y 16.000 para la diálisis peritoneal (6).     En la estimación parece adecuado considerar el costo de la hemodiálisis, porque es el tratamiento predominante en el Uruguay (96.4%) y porque en las condiciones actuales de mercado, la hemodiálisis resulta más adecuada del punto de vista económico. En el gasto en hemodiálisis predomina el rubro mano de obra (52%) y en el gasto en diálisis peritoneal predomina el rubro materiales (81%), siendo la mayor parte de ellos importados.
    En 1993, se registraron 1585 pacientes en diálisis, 1260 pacientes que habían ingresado antes del 1 de enero y 325 pacientes que ingresaron durante 1993. En la población  prevalente, la causa de la insuficiencia renal fue una glomerulopatía en el 31.1% de los casos; glomerulonefritis 20.5%, diabetes 8.8%, lupus 1.3% y amiloidosis 0.5% (4). Si se considera que el porcentaje de glomerulopatías en el grupo de pacientes sin diagnóstico (12.6%) sea similar al de la totalidad de la población prevalente, se puede estimar un incremento de 3.9% y que el porcentaje total de glomerulopatías sea 35% .
    La estimación del costo económico anual del 35% de los pacientes en diálisis en el año 1993 es:
        14.400 * ( 1.585 * 0.35 ) = USD 7.988.000
El costo estimado de los pacientes con glomerulopatías primitivas es USD 4.679.000, el de los pacientes diabéticos USD 2.008.500 y la del 31.1% de los pacientes sin diagnóstico USD 890.000.
    Estos costos son costos mínimos, corresponden exclusivamente al gasto en la realización del tratamiento dialítico y no tienen en cuenta los gastos que resultan de la morbilidad vinculada a patologías asociadas o complicaciones.    



3. ETIOPATOGENIA y MECANISMOS de PROGRESIÓN de las GLOMERULOPATÍAS

    La prevención de las glomerulopatías está limitada porque el  conocimiento de la patogenia es fragmentario y solamente en un número limitado de casos se conocen las causas de las mismas (10-13).
   Los estudios experimentales y clínicos han mostrado la importancia del mecanismo inmunológico como causa de alteración glomerular. Se han  reconocido diferentes mecanismos de injuria: el depósitos de  inmunocomplejos circulantes, la formación de inmunocomplejos in situ,  la agresión del glomérulo por anticuerpos específicos contra su estructura y más recientemente se ha destacado la importancia de la inmunidad celular en la injuria glomerular. El estudio patogénico ha mostrado también que las modificaciones de la hemodinamia pueden ser causa de glomerulopatía y se ha destacado su importancia en la progresión de la insuficiencia renal.
    El estudio etiológico ha reconocido un número creciente de antígenos, exógenos y endógenos, causantes de alteraciones glomerulares. Pero, aún se desconoce la etiología del 90 % de las glomerulopatías.
    Por el contrario, en los últimos años, se ha mostrado la eficacia de distintos protocolos terapéuticos y se han reconocido diferentes factores de riesgo que agravan la progresión del deterioro de función renal en las glomerulopatías (10-13).
    La eficacia de los protocolos terapéuticos es variable en los distintos tipos de glomerulopatías, pero en todos los casos, se obtienen mejores resultados si el tratamiento se realiza en etapas tempranas de la enfermedad.
    En ausencia de un tratamiento patogénico efectivo, se ha reconocido el beneficio de medidas terapéuticas orientadas a controlar los factores de riesgo de pérdida de la función renal. Entre estas medidas, el control de la hipertensión arterial y la restricción proteica en la dieta parecen ser las más efectivas para disminuir la progresión de la insuficiencia renal.
    Estudios experimentales y clínicos han mostrado que la sobrecarga proteica produce mayor esclerosis glomerular y aceleración del deterioro de la función renal. Existen, también, evidencias clínicas y experimentales que el control de la hipertensión arterial enlentece la progresión de la insuficiencia renal. Entre las drogas antihipertensivas, se han observado mejores resultados con los inhibidores de la enzima de conversión. Estas drogas disminuyen la hipertensión  intraglomerular y podrían prevenir mejor el deterioro funcional.
    Estos conocimientos destacan la importancia de establecer el diagnóstico en forma temprana.

4. ANTECEDENTES

    El Centro de Nefrología de la Facultad de Medicina tiene un grupo de trabajo sobre Glomerulopatías que inició su actividad en el año 1985. El grupo es patrocinado también por la Sociedad Uruguaya de Nefrología. Este patrocinio mixto, también existe, en otros grupos de investigación clínica y ha facilitado la realización de trabajos cooperativos con el aporte de diferentes grupos nefrológicos del Uruguay.
    En el Centro de Nefrología existía desde 1970, un Registro de Glomerulopatías, que incluía los pacientes con diagnóstico histológico por punción biópsica renal. El grupo de trabajo iniciado en 1985 elaboró un protocolo de estudio y reorganizó el Registro, con el propósito de incluir pacientes de otras instituciones de asistencia públicas y privadas.
 
    El grupo de trabajo ha realizado, también, numerosas publicaciones de revisión clínica y de ensayos terapéuticos prospectivos. En el año 1989 diseñó el Programa de Prevención y Tratamiento de las Glomerulopatías e instrumentó las distintas etapas de desarrollo del mismo. En el año 1990 se realizó un estudio de colectividades.

  5. MISIÓN, OBJETIVOS y METAS del PROGRAMA

    La finalidad del programa es disminuir la incidencia de glomerulopatías y la incidencia de insuficiencia renal extrema causada por glomerulopatías. Teniendo en cuenta las consideraciones expuestas en los capítulos anteriores, el programa propone realizar en una primera etapa prevención secundaria y terciaria e instrumentar medidas de prevención primaria cuando el avance del conocimiento etipatogénico permita evitar los factores que determinan las lesiones glomerulares. En la primera etapa, por lo tanto, las medidas preventivas están orientadas a establecer el diagnóstico temprano de la enfermedad y a evitar la progresión de la misma.
    Los objetivos son:
    1) diagnosticar las glomerulopatías en forma temprana
    2) establecer la prevalencia de las glomerulopatías en las poblaciones estudiadas
    3) diagnosticar el tipo de glomerulopatía  
    4) establecer la frecuencia relativa de cada tipo  
    5) realizar tratamiento de las glomerulopatías con protocolos definidos para cada tipo  
    6) establecer medidas generales que eviten la progresión de la insuficiencia renal      
    Para cumplir con estos objetivos se proponen las siguientes metas:
    -estudiar el sedimento urinario y la presencia de proteinuria en colectividades
    -profundizar el estudio de las personas que presenten alteraciones

    -realizar recomendaciones para una adecuado diagnóstico

    -realizar un registro nacional de pacientes con glomerulopatías
    -establecer la denuncia obligatoria de los pacientes con glomerulopatía
    -establecer que el aporte de los datos solicitados por el registro nacional tiene carácter obligatorio
    -realizar recomendaciones terapéuticas  
    
6. ETAPAS del PROGRAMA

    El programa se desarrollará en cuatro etapas sucesivas:
    I) detección de alteraciones urinarias,
    II) valoración de la alteración urinaria,
    III) diagnóstico y registro de glomerulopatías,     
    IV) tratamiento de glomerulopatías.

6.1. DETECCIÓN DE ALTERACIONES URINARIAS

    La etapa de detección de alteraciones urinarias incluye la coordinación con los estudios de colectividades existentes a nivel público y privado y la programación de estudios preventivos de poblaciones no incluidas en los grupos anteriores. El desarrollo del programa se realizará en forma progresiva y se iniciará coordinando la actividad con las Clínicas Preventivas del Ministerio de Salud Pública y posteriormente con los Centros de Asistencia de las Instituciones de Medicina Colectivizada.
    Los Servicios que realizan estudios preventivos y participan en esta etapa del programa se comprometen a:
    unificar el estudio mínimo necesario para cumplir con el  programa. Se define que el estudio mínimo necesario incluye la investigación de proteinuria y el estudio del sedimento urinario.
    reunir la información de las características de la población estudiada: número de personas, distribución por sexos y distribución por edades en grupos (menores de 15 años, entre 15 y 34 años, entre 35 y 54 años, entre 55 y 74 años y mayores de 74 años).
    llenar la ficha de identificación de las personas con  alteraciones urinarias, que reunirá los siguientes datos: nombres  y dos apellidos, cédula de identidad, domicilio, sexo, edad e institución a la que se le refiere para continuar el estudio.
    enviar mensualmente a la secretaría del programa la información  de la población estudiada y las fichas de las personas con  alteraciones urinarias.
    las fichas que no tengan toda la información requerida serán devueltas para ser completadas.

6.2. VALORACIÓN DE LAS ALTERACIONES URINARIAS

    La etapa de valoración de las alteraciones urinarias incluye la definición del síndrome nefrológico presente y la decisión de profundizar el estudio.
    Los criterios para profundizar el estudio son:
    - a todas las personas con alteraciones urinarias sintomáticas se les repetirá el examen clínico y el estudio urinario y se les realizará urea, creatinina, glicemia y ecografía renal.
    - a las personas con alteraciones urinarias asintomáticas persistentes más de un año y a las que presenten otros síndromes nefrológicos más definidos, se completará el estudio para definir el tipo de glomerulopatía. Se recomienda realizar estudio histológico con PBR para establecer el diagnóstico, salvo que sea suficiente la definición clínica de la entidad.
    Los servicios que participan en esta etapa del programa se comprometen a:
    - valorar los pacientes de acuerdo con los criterios de estudio y las definiciones de sindromes establecidos por el programa.
    - informar en forma periódica sobre: número de personas con alteraciones urinarias estudiadas y frecuencia relativa de los sindromes de presentación.
    - llenar la ficha de identificación que reúne los siguientes datos: fecha, nombres y dos apellidos, cédula de identidad, institución que  realiza la valoración, número de registro en la institución, sexo,  edad, sindrome de presentación clínica y diagnóstico definitivo. En este último ítem si no se completó el estudio se informará "en  observación" y en los casos que el estudio se completará en otra institución se señalará el nombre de la misma.
    La clasificación de los sindromes clínicos y el diagnóstico definitivo se hará de acuerdo con las definiciones del programa (ver Apéndice)

6.3. REGISTRO DE GLOMERULOPATÍAS

    El diagnóstico y registro de las glomerulopatías se realizará de acuerdo con las definiciones establecidas por el programa (ver Apéndice). En la mayor parte de los casos es necesario el estudio histológico para definir y clasificar la glomerulopatía. Las entidades en las que el criterio clínico es suficiente para definirlas se señalan en forma expresa.
    Los servicios que participan en esta etapa del programa se comprometen a:
   - valorar los pacientes de acuerdo con los criterios de estudio y con los criterios de clasificación de las glomerulopatías definidos por el programa.
   - llenar la ficha de identificación del registro de glomerulopatías que reune los siguientes datos: nombres y dos apellidos, cédula de identidad, institución que realiza la valoración, número de registro en la institución, diagnóstico definitivo, fecha del estudio histológico y número de registro histológico.
   - llenar los protocolos del registro de glomerulopatías.
 

 

6.4. TRATAMIENTO de las GLOMERULOPATÍAS

    La etapa de tratamiento de las glomerulopatías se realizará con protocolos previamente definidos y se unificarán los controles clínicos y de la laboratorio necesarios para evaluar los resultados del tratamiento. Se reunirán informes semestrales de la evolución de los pacientes tratados.
    Los servicios que participan en esta etapa del programa se comprometen a:
    - utilizar los protocolos de tratamiento definidos por el programa (ver Apéndice).
    - realizar la valoración de los pacientes de acuerdo con los  criterios de estudio establecidos.
    - llenar los protocolos de evolución del registro de  glomerulopatías con la periodicidad establecida en cada caso.
    - participar en las reuniones de discusión de resultados.
 


REFERENCIAS

    1) Tufveson G, Geerlings W, Brunner FP, Brynger H, Dykes SR, Ehrich JHH, Fassbinder W, Rizzoni G, Selwood NH, Wing AJ. Combined Report on Regular Dialysis and Transplantation in Europe, XIX, 1988. Nephrol Dial Transplant 4(Suppl 4): 529,1989.
    2) U.S. Renal Data System, USRDS 1994 Annual Data Report. The National Institutes of Health, National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases, Bethesda, MD, July 1994.
    3a) Registro Latinoamericano de Diálisis y Trasplante Renal. Informe de diálisis. Año 1991. Sociedad Latinoamericana de Nefrología. Altamira SRL. Montevideo, 1993.
    3b) Mazzuchi N, Fernández JM, Schwedt E, Celia E, Cusumano AM, Soto K, Silva Anção M, Poblete H, Espinosa NR, Castillo H, Milanés CL, Ardila M, Ariza M. Registro Latinoamericano de Diálisis y Trasplante Renal: Informe de diálisis, año 1991. Nefrología Latinoamericana 1: 89-99, 1994.
    4) Registro Latinoamericano de Diálisis y Trasplante Renal. Informe 1992. Sociedad Latinoamericana de Nefrología. Altamira SRL. Montevideo, 1994.
    5) Fernández JM, Celia E, Castillo H, Poblete H, Barudi P, Schwedt E y  Mazzuchi N. Registro de hemodiálisis del Cono Sur Latinoamericano, 1990. Nefrología 12: 485489, 1992.
    6) Registro Latinoamericano de Diálisis y Trasplante Renal. Informe 1993. Sociedad Latinoamericana de Nefrología. Altamira SRL. Montevideo, 1995.
    7) Schwedt E, González F, Fernández J, Ambrosoni P, Mazzuchi N. Diez años de hemodiálisis en el Uruguay: condiciones de ingreso, caracteristicas del tratamiento y resultados. Nefrología 13 (Supp 4) :20-29, 1993.
    8)  Simon P. , Ramée M.P.,Autuly V., Laurelle E., Charasse, Cam G. Et Ang K.S. Epidémiologie des glomérulopathies primitives dans une région française, Variations en fonction des périodes et de l’âge des sujets .Néphrologie 16, 191-201, 1995
    9) Simon P.,Ang K.S., Bavay P.,Cloup C.,Mignard J.P., Ramée M.P. Glomérulonéphrite à immunoglobulines A. Epidémiologie dans une population de 250.000 habitants. Presse Med. 1984;13:257-60.
    10) Schrier R.W and Gottschalk C.W.: Diseases of the Kidney. 4th edition. Little Brown and Company, Boston, Toronto. 1988.
    11) Glassock RJ, Adler SG, Ward HJ and Cohen AH: Primary glomerular disease. In Brenner, B.M. and Rector, F.C., (eds): The Kidney, 4th ed. W.B. Saundres. Philadelphia, London, Toronto, 1991, p 11821280.
    12) Hepstintal R.H: Pathology of the Kidney 3rB Ed. Little, Brown & Co., BostoC 1983.
    13) Mazzuchi N: Glomerulopatías primarias. En Mazzuchi N (ed): Temas de Nefrología. Oficina del libro AEM, Montevideo, 1991.
    14) Churg J: Renal disease. Classification and atlas of glomerular diseases. WHO.Tokio IgakuShoin, 1982.
    

                                                                APÉNDICE

                                                             DEFINICIONES

    1.  Síndromes de presentación clínica  

     1.1 síndrome de alteraciones urinarias asintomáticas presencia de microhematuria o proteinuria menor de 3.5 grs por día, sin hematuria macroscópica, sin hipertensión arterial, sin disminución de la función renal y sin hipoproteinemia.
     1.2 síndrome nefrítico agudo comienzo brusco, con hematuria macroscópica asociada a uno cualquiera de los síntomas siguientes: hipertensión arterial, edemas, aumento de la azoemia o de la creatininemia.
     1.3 síndrome de hematuria aislada comienzo brusco o insidioso, con hematuria macroscópica, con proteinuria y sin otros elementos clínicos de síndrome nefrítico.
     1.4 síndrome de glomerulonefritis rápidamente progresiva comienzo brusco o insidioso con proteinuria, hematuria y rápido deterioro de la función renal. Se entiende por rápido deterioro de la función renal los casos en que en menos de 3 meses la creatinina plasmática supera los 3 mg/dl y duplica su valor anterior.
     1.5 proteinuria nefrótica proteinuria mayor de 3.5 grs por día.
     1.6 síndrome nefrótico proteinuria mayor de 3.5 grs por día y albuminemia menor de 3 gr/dl.
     1.7 síndrome nefrítico crónico proteinuria, microhematuria e hipertensión asociado a lento deterioro de la función renal.
     1.8 hipertensión arterial en el adulto cifras de presión arterial mayores de 140/90. Sin otras alteraciones clínicas, salvo las alteraciones urinarias.
     1.9 insuficiencia renal creatinina plasmática mayor de 2 mg/dl.  1.10 otros síndromes, que frecuentemente son expresión clínica de otras nefropatías, se registrarán como "otros".

 2.  Clasificación de las glomerulopatías
    
    En el registro se distinguen las glomerulopatías primarias y las sistémicas. Se consideran glomerulopatías primarias las enfermedades que comprometen en forma exclusiva o predominante al glomérulo renal, no determinan alteraciones en otros tejidos y los síntomas extrarenales son solamente la consecuencia de las alteraciones fisiopatológicas debidas a la lesión glomerular.
    Los términos primaria e idiopática no son necesariamente sinónimos. En la mayor parte de las glomerulopatías primarias no se conoce su causa y por lo tanto son idiopáticas, pero en algunas circunstancias la injuria glomerular primaria es debida a etiologías bien definidas como la infección bacteriana o la exposición a drogas.
    La definición de las distintas entidades se realiza con criterio histológico (13,14). Solo algunas entidades, que se señalan en forma expresa, se definen con criterio clínico. La adecuada definición histológica se integra con los patrones de microscopia de luz, microscopia electrónica e inmunofluorescencia. La inmunofluorescencia es imprescindible para definir la mayor parte de las glomerulopatías y su uso es obligatorio en el diagnóstico histológico, mientras que la microscopia electrónica es necesaria sólo para establecer el diagnóstico de algunas entidades. En la práctica clínica puede prescindirse a veces de la microscopia electrónica, pero nunca de la inmunofluorescencia.
    

2.1. Glomerulopatías primarias con definición histológica.

    Se enumeran en la tabla I. En  este grupo se incluye a la nefropatía IgA que algunos la consideran una glomerulopatía sistémica porque han encontrado depósitos de IgA en los capilares del dermis, del pulmón y del hígado, hecho no confirmado por otros autores.

    TABLA I. GOMERULOPATÍAS PRIMARIAS. CLASIFICACIÓN.
    LESIÓN GLOMERULAR MÍNIMA    
    HIALINOSIS FOCAL Y SEGMENTARIA    
    GLOMERULONEFRITIS PROLIFERATIVA MESANGIAL    
    GLOMERULOPATÍA MEMBRANOSA    
    GLOMERULONEFRITIS MEMBRANO PROLIFERATIVA    
    GLOMERULONEFRITIS POR DEPÓSITOS DENSOS    
    NEFROPATÍA IgA    
    GLOMERULONEFRITIS PROLIFERATIVA ENDOCAPILAR    
    GLOMERULONEFRITIS PROLIFERATIVA EXTRACAPILAR    
    GLOMERULONEFRITIS ESCLEROSANTE  

    2.1.1. Lesión glomerular mínima presentación clínica con síndrome nefrótico, alteraciones mínimas en microscopia de luz y ausencia de depósitos de Ig o complemento en la inmunofluorescencia. La microscopia electrónica, que muestra el borramiento de los pies de los podocitos, no es necesaria para el diagnóstico.
     2.1.2. Hialinosis focal y segmentaria presenta en microscopia de luz las alteraciones que le dan nombre y a veces aumento moderado de la matriz y de la celularidad mesangial y en la inmunofluorescencia depósitos mesangiales segmentarios o difusos de IgM y C3.
    2.1.3. Glomerulonefritis proliferativa mesangial difusa presenta en microscopia de luz hipercelularidad y depósitos mesangiales, en inmunofluorescencia depósitos mesangiales difusos de IgM y C3 y la presentación clínica es con síndrome nefrótico.
    2.1.4. Glomerulopatía membranosa presenta en microscopia de luz espesamiento difuso de la pared capilar por depósitos subepiteliales y proyecciones de la membrana basal que tienden a englobarlos y en inmunofluorescencia depósitos granulares pericapilares, con predominio de IgG y C3.
2.1.5. Glomerulonefritis membranoproliferativa presenta en microscopia de luz doble contorno en la pared capilar por interposición de células mesangiales, aumento de la matriz y celularidad mesangial y en inmunofluorescencia depósitos mesangiales y periféricos de C3 y menos constante de Ig. La microscopia electrónica muestra depósitos subendoteliales, mesangiales y a veces subepiteliales y permite diferenciarla de la glomerulonefritis con depósitos densos .2.1.6. Glomerulonefritis con depósitos densos presenta en microscopia de luz engrosamiento irregular de la membrana basal y en inmunofluorescencia depósito granular de C3 en mesangio y en membrana basal. La microscopia electrónica reconoce depósitos densos en la lámina densa y en la matriz mesangial y define el diagnóstico.
2.1.7. Nefropatía IgA presencia en inmunofluorescencia de depósitos mesangiales segmentarios o difusos de IgA. Pueden asociarse depósitos de IgG, C3 y fibrina, pero los de IgA deben ser predominantes. En microscopia de luz la lesión más frecuente es la glomerulonefritis focal con lesiones proliferativas, exudativas o necrotizantes con distribución segmentaria o global comprometiendo menos del 50 % de los glomérulos. El depósito de IgA puede asociarse también a lesión glomerular mínima o glomerulonefritis mesangial difusa.
2.1.8. Glomerulonefritis proliferativa endocapilar difusa presenta en microscopia de luz hipercelularidad mesangial y endotelial y exudación polimorfonuclear y en inmunofluorescencia depósitos granulares pericapilares de C3, IgG. Es la lesión histológica de la glomerulonefritis post infecciosa.
2.1.9. Glomerulonefritis proliferativa extracapilar presenta en microscopia de luz semilunas (celulares, fibrocelulares o fibrosas) en por lo menos 50 % de los glomérulos, en inmunofluorescencia depósitos granulares pericapilares o depósitos lineales o ausencia de depósitos y la presentación clínica es con síndrome de glomerulonefritis rápidamente progresiva.
2.1.10. Glomerulonefritis esclerosante presenta en microscopia de luz esclerosis glomerular extensa, espesamiento de cápsula de Bowman, atrofia tubular y fibrosis y en inmunofluorescencia no hay depósitos específicos.

2.2. Glomerulopatías sistémicas

    En este grupo se incluyen las glomerulopatías de las enfermedades sistémicas, vasculares, metabólicas y hereditarias. Las entidades a registrar se enumeran en la tabla II.
    El diagnóstico de la enfermedad debe ser debidamente fundado y el estudio histológico renal es necesario, salvo en los casos que se señala en forma expresa. En la glomerulopatía diabética el diagnóstico clínico es suficiente. En la amiloidosis con manifestaciones renales es suficiente cualquier estudio histológico que demuestre la enfermedad.

TABLA II. GLOMERULOPATÍAS DE ENFERMEDADES SISTÉMICAS                 
GLOMERULOPATÍA DIABÉTICA     
NEFROPATÍA LÚPICA     
AMILOIDOSIS RENAL     
PÚRPURA DE SCHONLEIN HENOCH     
SÍNDROME DE GOODPASTURE     
GLOMERULONEFRITIS DE INFECCIONES SISTÉMICAS
(Endocarditis, Septicemia, Shunt )   
ANGEITIS LEUCOCITOCLÁSTICA     
PERIARTERITIS NODOSA     
GRANULOMATOSIS DE WEGENER     
NEFROANGIOESCLEROSIS     
MICROANGIOPATÍA TROMBÓTICA     
ESCLERODERMIA     
MIELOMA MÚLTIPLE     
CRIOGLOBULINEMIA MIXTA ESENCIAL     
MACROGLOBULINEMIA DE WALDRENSTON     
NEFROPATIA DE LA ANEMIA FALCIFORME     
SÍNDROME DE ALPORT     
OTRAS NEFROPATIAS HEREDITARIAS  

2.3. Entidades de definición clínica suficiente.

2.3.1.  Glomerulonefritis post infecciosa comienzo brusco, con síndrome nefrítico agudo, con antecedente infeccioso siete a treinta días antes, con función renal normal o insuficiencia leve, con hipocomplementemia y evolución a la curación.
 2.3.2. Glomerulopatía diabética antecedente de diabetes, comienzo progresivo, con proteinuria y posteriormente síndrome nefrótico, hipertensión e insuficiencia renal, con retinopatía diabética asociada.
 2.3.3. Lesión glomerular mínima (en el niño) síndrome nefrótico típico corticosensible.

3. RESPUESTA A LOS CORTICOIDES
 
REMISION COMPLETA : DESAPARICION DE LA PROTEINURIA  
REMISION PARCIAL  : DISMINUCION DE LA PROTEINURIA A RANGO NO NEFROTICO
RECAIDA: REAPARICION DE LA PROTEINURIA
CORTICO SENSIBILIDAD : REMISION COMPLETA CON UNA SERIE DE CORTICOIDES A DOSIS PLENA
RECAEDOR FRECUENTE : DOS o MAS RECAIDAS EN 6 MESES DE INTERRUMPIDO EL TRATAMIENTO o CUATRO o MAS EN EL 1er AÑO  
RECAEDOR MULTIPLE : RECAEDOR SIN CUMPLIR LOS CRITERIOS ANTERIORES
CORTICO RESISTENCIA : SIN RESPUESTA A UNA SERIE DE CORTICOIDES A DOSIS PLENA    ( 12 semanas )
CORTICO DEPENDENCIA : RECAIDA AL DISMINUIR O SUSPENDER LOS ESTEROIDES EN UN PLAZO DE 15 DIAS  
 

 


   

MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA

CENTRO DE NEFROLOGÍA 

(FACULTAD DE MEDICINA)

 

FONDO NACIONAL DE RECURSOS

 

 

 

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